
De los atardeceres de Zapala a exponer en La Rural
El fotógrafo Agustin Martínez llegará a BADA (Buenos Aires Directo de Artista) a fines de agosto. El fotógrafo zapalino expondrá su obra que repasa su carrera de más de dos décadas detrás del lente.
Hay fotografías que muestran un paisaje y otras que consiguen detener un instante. Parte de la obra de Agustín Martínez se presentará en BADA, una de las grandes ferias de arte del país, que se realizará del 27 al 30 de agosto en La Rural de Palermo.
Más de 300 artistas de distintas disciplinas participarán de esta edición, con obras de pintura, escultura, ilustración, cerámica, arte textil, arte digital y fotografía. Entre ellos estará Agustín, que llega con una serie de imágenes de pequeño formato dedicada a los paisajes y atardeceres de la Patagonia. Una colección que tiene, además, una particularidad que sorprende: todas las fotografías fueron tomadas con su teléfono celular.
La historia de este proyecto comenzó en 2015 cuando Agustín abrió una cuenta de Instagram y empezó a compartir fotografías que le gustaban, especialmente de esos cielos y paisajes que desde siempre forman parte de la identidad visual de Zapala. Al respecto, el protagonista dijo que “la fotografía no empieza necesariamente en el equipo, sino en la mirada”. Por eso, Agustín, quien conoce perfectamente las posibilidades de una cámara profesional, decidió continuar con el teléfono para esta serie.
Durante más de 20 años pasó por diferentes ramas de la fotografía: trabajó en fotografía editorial, de revistas, teatro y publicidad, hasta desembocar en el fotoperiodismo, disciplina a la que dedicó alrededor de 15 años. Su cámara recorrió distintos rincones de Neuquén y la Patagonia, contando historias para medios como Río Negro y La Mañana de Neuquén, entre otros trabajos.
Durante la charla con el programa “El Primero del Día”, Agustín recordó que comenzo a fotografiar en Zapala “justamente atraído por sus cielos, sus atardeceres y la cordillera”. Allí nació su vínculo con la cámara, antes de viajar a Buenos Aires para continuar formándose.
Ahora, buscará llevar a Buenos Aires algo que para quienes viven en la Patagonia puede parecer cotidiano: un cielo encendido, una montaña en el horizonte, un atardecer que se repite y que muchas veces dejamos de mirar. Agustín quiere que quienes se encuentren con sus obras “puedan descubrir que esos paisajes son reales, que existen y que tienen una belleza capaz de convertirse en arte”.